Testimonios articulaciones sanas

artritis testimonio

 

Me llamo Rosa, tengo 52 años y hace 6 años me diagnosticaron artritis reumatoide.
Desde entonces y hasta mediados del año pasado me habian medicado con todo tipo de medicinas disponibles en el mercado para la artritis. Los resultados de tanta medicación nunca fueron los deseados, no se para de tener brotes cada mes y el organismo se afecta negativamente. El más afectado es el higado.
Ante este panorama decidí probar con medicina alternativa.co Bendita la hora! Mi vida ha cambiado desde entonces. Ya tengo mi organismo limpio de química, y lo más importante: mis dolencias por la artritis han ido desapareciendo. Muchas Gracias Dr. Guerrero.*


Rosa Elena jimenez,

dolor lumbar

Tenía un serio problema lumbar que se me diagnosticó por levantar cargas muy pesadas y por malas posturas, sin mencionar el estrés que estaba teniendo por las duras jornadas en mi trabajo, asistía al médico tradicional pero no veía ningún alivio, hasta que un amigo me mencionó que a Él también le sucedió lo mismo y que lo trataron naturalmente; yo no le creí inicialmente, pero los fuertes dolores y la pérdida de sueño me obligaron a confirmar que tenia la razón, fui donde el doctor Guerrero, muy incrédulo, pero desde el mismo momento en que conocí sus instalaciones y sus tratamientos todo cambió, es otro tipo de medicina, aquella que si tiene acción sobre lo que a uno como paciente le aqueja. Entonces los Doctoress Guerrero y Maria me trataron mi dolor con medicina natural y terapias alternativas curando mi problema lumbar, ahora me siento pleno y puedo desempeñarme nuevamente muy bien tanto en mi trabajo como en mi vida personal, pues ya puedo dormir muy bien.*


Armando Arias Osorio,

 

artrosis

Siempre fui una persona muy activa. Mi día comenzaba a las seis y media de la mañana y terminaba cerca de la medianoche. Siendo Directora de ventas de una multinacional, mamá de tres adolescentes, y al frente de una casa, mi actividad era dura.

A mis 45 años comencé a notar ciertos dolores en la espalda, pero que de a poco fueron alcanzando mi cadera y mis piernas.
No les puse cuidado porque con el pasar de las horas, desaparecían y hasta lograba olvidarme de ellos.
Sin embargo, poco a poco con el tiempo los dolores eran más fuertes y prolongados.

En un momento de mi vida, me encontré recostada la mayor parte del día, y mi jornada se dividía entre la cama y las pocas cosas que podía hacer levantada.
Consulté muchos médicos, y todos parecían repetir una frase dolorosa y difícil de asumir “Es Artrosis, y debe acostumbrarse a vivir con el dolor”. ¿Acaso debía resignarme a vivir con dolor a los cincuenta y cinco años?

Después de ensayar con muchos remedios “magicos” y visitar traumatólogos, kinesiólogos y masajistas, una persona me recomendó que visitara la Clínica del Dr. Guerrero.
Llegué al consultorio del Dr. Guerrero muy escéptica y a la defensiva. No fue fácil entender que la artrosis es una enfermedad degenerativa, crónica y progresiva, y que por ende no se cura, sino que se mejora. Sin embargo, a medida que pasaban las sesiones y los días, notaba que podía hacer cada vez más actividades con menos dolor.
Como dolía menos, empecé a caminar, nadar, y hacer los movimientos y ejercicios que recomiendan para la artrosis.

Mi tratamiento duró casi dos meses y a partir de ahí acudo a un mantenimiento una vez al mes (a veces cada dos meses). De esta manera pude retomar todas aquellas actividades que había abandonado.
Fueron llegando de a poco mis nueve nietos y hoy agradezco al dr. Oscar la posibilidad de disfrutarlos todos los días.*


Helena Jimenez,

 (*) Las experiencias aquí relatadas son sólo a carácter testimonial, y no se garantizan estos resultados exactos. Los resultados obtenidos pueden variar de persona a persona